Baños públicos y salud íntima

 

Baños públicos y salud íntima

 


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¿Recuerdas el momento en que los paparazzi cacharon a Britney Spears entrando a un baño de carretera descalza? ¡Guácala! Es lo peor que puedes hacer cuando entras a un sanitario público.

 

Los baños públicos son la sede de muchísimos microbios, por lo que es de suma importancia tomar ciertas precauciones a la hora de utilizarlos, lee con atención y toma nota:

 

Evitar el contacto directo con la taza, si la tapa está cerrada, toma un pañuelo antes de tocarla.

 

Otra cuestión importante, es no sentarse (es lo ideal), pero si te es imposible, trata de cubrirla con papel higiénico o bien, compra cubreasientos desechables y llévalos contigo cuando vayas a estar fuera de casa por un tiempo prolongado.

 

Si no hay jabón para lavarte las manos, utiliza agua abundante y aplica un poco de gel desinfectante. No olvides utilizar un pañuelo para abrir y cerrar las puertas del baño, tanto la de la entrada, como la del cubículo.

 

Estas sencillas precauciones te ayudarán a evitar infecciones, aunque algunos otros consejos pertinentes son:

 

Procura limpiarte de adelante hacia atrás.
Lávate las manos antes y después de ir al baño.
No pongas tus cosas en el suelo, mucho menos ropa o accesorios.
 

Cuidar de tu higiene íntima es más fácil y rápido de lo que crees, prevé enfermedades, cuida tu salud.