Polvos Faciales

 

Polvos Faciales

 


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El polvo facial es un cosmético que usamos desde siempre, pero ¿sabemos a bien para qué sirve? La respuesta es sencilla: tiene como objetivo fijar el maquillaje y matizar la piel para que no brille.

En algunos lugares también lo conocen como polvo traslúcido, y es el encargado de darle ese efecto aterciopelado a nuestra piel, “una piel de ángel” se podría decir…

Existen dos tipos principales de polvos y cada uno de ellos tiene distintas características: 

·      Los polvos sueltos: Ayuda a sellar la base y protegen la piel de las impurezas que hay en el medio ambiente. Se aplica más bien con brocha. Se debe usar sobre el puente de la nariz y debajo del labio inferior, también sirve para remover el exceso de sombra debajo de los ojos.

·      Los polvos compactos: Se aplican con una esponja seca. Este tipo de maquillaje no es muy recomendado para gente con piel seca o con problemas de acné, porque acentúan estos problemas. El mejor compacto es el translúcido porque deja pasar la luz.

En general, los polvos faciales favorecen cualquier tipo de piel, en las mixtas y grasas unifican el grano de la piel y ayudan a que no brille, en las pieles secas y sensibles, sirven para protegerlas del medio ambiente, mientras que en las pieles maduras, ayudan a desdibujar las arrugas. ¿Polvito milagroso? Nosotros diríamos que sí…